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viernes, 17 de septiembre de 2010

ENSEÑANZA MUSICAL EN ESPAÑA

Existen muchas opciones para estudiar música en España, quizá no todas las que nos gustarían, pero sí las suficientes como para encontrar algunas más o menos cercanas a nuestras necesidades y también otras con poco que ver en nuestra aspiración como músicos.

Más adelante, con un tratamiento distinto, me gustaría hablar de las escuelas de música, asociaciones musicales y de la enseñanza no oficial en general, un tema bastante complejo y delicado. Esta entrada del blog va a estar centrada en la enseñanza oficial, la impartida en los conservatorios o centros autorizados.
En los conservatorios aprenderás, en cuanto a contenido, por un camino similar por el que aprendieron, entre otros, los clásicos: Bach, Mozart, Beethoven, etc... Aunque cada día van aumentando los temarios y especialidades que uno puede desarrollar en ellos.
Esta enseñanza se encuentra dividida en tres grados:
■Grado Elemental (con la entrada en vigor de la LOE depende actualmente de cada Comunidad Autónoma): cuatro cursos.

■Grado Profesional (antiguo grado medio): seis cursos.

■Grado Superior: cuatro o cinco cursos dependiendo de la especialidad.

Con la superación de cada grado obtienes una titulación oficial, que en el grado superior equivale a una licenciatura.
Fijaos que he mencionado cursos y no años, ya que aunque la formación completa está diseñada para hacerla en 14 o 15 años, si uno es aplicado y se siente capaz, puede acortarla haciendo dos cursos en uno promocionando el primero. Es una opción a la que recurre sobre todo mucha gente adulta en Grado Profesional.
Realmente los dos primeros grados no han sido diseñados para comenzar a estudiarlos en una edad relativamente adulta, sino más bien para realizarlos mientras el alumno compatibiliza sus estudios en primaria/secundaria y bachiller. En todo caso, el grado profesional es accesible compitiendo por la plaza mediante un examen de acceso desde cualquier edad. El acceso a grado elemental, por el contrario, sólo es accesible en los centros públicos hasta una determinada edad -en la Comunidad Valenciana por ejemplo es hasta los 12 años-.
Para la realización del Grado Superior además es necesario poseer la titulación de bachiller. En caso contrario, el conservatorio te ofrece la posibilidad de realizar una prueba humanística equivalente durante las mismas fechas en que realizas las pruebas de acceso. No existe edad máxima para acceder a él.
Los diez primeros cursos (Grado Elemental y Profesional) están sobre todo centrados en la preparación instrumental del alumno. En primer lugar individual, pero también colectiva, con diferentes asignaturas de conjunto instrumental, vocal, orquesta, etc... Durante ese tiempo la especialidad del alumno es el instrumento. Será a partir del Grado Superior cuando el alumno pueda especializarse en materias como la composición, dirección, pedagogía o continuar con el instrumento entre otras opciones.
Junto al instrumento se reciben otras asignaturas complementarias, para poder trabajar con él a diferentes niveles, conocer especialidades que se desarrollarán en grado superior, y en definitiva formarse como músico de una manera sólida, aunque siempre desde la perspectiva clásica (aunque estés matriculado en guitarra clásica en el temario no se encuentra, por ejemplo, el rasgueo rítmico de acordes). Cabe destacar las asignaturas de Lenguaje musical (Solfeo), armonía, análisis e historia de la música, así como otras asignaturas complementarias y optativas. La organización, duración y disposición de las materias puede variar de unas comunidades a otras.
También es diferente la oferta de especialidades dependiendo de donde uno resida. Por ejemplo, podemos encontrar, a diferencia de otros centros, la especialidad en Grado Superior de guitarra flamenca en Murcia, o la dulzaina (instrumento tradicional) en el Grado Profesional de Valencia.

En cuanto a especialidades de música “moderna”, los conservatorios aún abordan esto muy tímidamente. En algunas comunidades, por ejemplo, existe la especialidad de Jazz en el Superior y desde la entrada en vigor de la nueva ley, los conservatorios que lo deseen pueden ofertar en Grado Profesional los instrumentos de guitarra y bajo eléctricos con su titulación oficial correspondiente, aunque a día de hoy son pocos los que lo imparten y no existe (o por lo menos el que escribe no la conoce) una programación oficial detallada para ellos. En el lado “opuesto”, también se está desarrollando la opción de escoger como especialidad instrumentos tradicionales dependiendo de la comunidad en la que se encuentre el conservatorio.
También existen centros privados que haciendo uso de la homologación de estudios a nivel europeo que ofrece el plan Bolonia, ofrecen titulaciones superiores oficiales en especialidades como el rock, aunque los exámenes hay que realizarlos fuera de nuestro país.

Un tema importante para mí, por los horizontes que uno se atreve a divisar, es el siguiente: tanto la guitarra eléctrica y el bajo eléctrico como los instrumentos tradicionales y otros (que en mi opinión más tarde o más temprano se deberían incluir) requieren de una programación propia ajustada a sus características. El primer problema que nos encontramos es el repertorio que ha de acompañar esta programación, y el segundo gran problema, es cómo ajustar el resto de asignaturas colectivas a ese programa y repertorio (conjunto instrumental, análisis, armonía, historia de la música, fundamentos, etc…). Me refiero sobre todo dentro de los conservatorios “de siempre”, y en particular a los públicos, ya que algunos centros privados con cierta tradición dentro de la música moderna tienen sus propias y particulares hojas de ruta. Lo que en algunos casos es bueno y tiene una estructura coherente y avanzada, en otros tiene su peligro.

Aquí se encuentra un gran debate, no sólo para el desarrollo de enseñanzas oficiales y superiores en estos instrumentos, sino sobre todo también para plantar la semilla desde donde podrían salir otros enfoques en la enseñanza musical oficial del futuro al cruzar la enseñanza tradicional con toda su capacidad, contenido y disciplina con las perspectivas “modernas” que llevan años desarrollándose. No cabe duda de que no podemos dejar de mirar a algunos países europeos como Reino Unido o a los Estados Unidos, con escuelas como Berklee que llevan años titulando alumnos en diferentes especialidades dentro de la música “moderna”. Aunque a mí, haciendo una reflexión particular, me gustaría dirigir el enfoque hacia un lugar donde pudieran fusionarse bastante más ambos conceptos y donde no caminaran demasiado aislados el uno del otro.

En nuestro país, al igual que en otros como Alemania, Francia, Italia, muchos de los países del este, etc… existe un peso muy grande tradicional e histórico de la música “clásica”. Esa tradición o ese peso colocado correctamente, bien podría ser el espíritu generatriz de un horizonte de fusión con otros mundos que ayuden a continuar desarrollando tanto a unos, como a otros y conectarlos. Por ejemplo, quizá ciertas etiquetas como “música clásica” y “música moderna” o “armonía clásica” y “armonía moderna” (que yo soy el primero en utilizar) no ayuden mucho a esto. Quizá la funcionalidad real de los estudios, con lo que uno aspira a aprender (la especialidad) más un temario general y sólido que forme al alumno como licenciado en música, con todo lo que la propia palabra puede abarcar actualmente, sea el camino ideal a trazar para una titulación profesional o una licenciatura.
En definitiva, para formarse en cualquier faceta como músico, lo importante es encontrar a alguien que te enseñe lo mejor posible aquello que necesitas aprender para tus pretensiones (a menos que uno sea un buen autodidacta). Al margen de la titulación esto se puede encontrar dentro y fuera de un conservatorio. El conservatorio te ofrece la garantía de ser una enseñanza oficial pero claro, puede incluir más asignaturas de las que tú necesitas, no incluir el temario que quieres aprender y exigir más tiempo de dedicación (puesto que según la particularidad del caso puede no ser necesario) del que disponemos.
Si uno quiere dominar un instrumento de los que se ofertan en el conservatorio de su ciudad (sobre todo desde el enfoque “clásico”) este tipo de centro, por la disciplina y exigencia que le van a requerir, probablemente sea la mejor opción. Si uno además busca una titulación oficial no le queda más remedio (sin contar las escuelas que tienen convenios con otros centros europeos, de momento muy pocas). Si uno tiene claro lo que necesita aprender y lo que no (esta premisa es fundamental), podrá valorar si ha de ser o no el conservatorio su compañero de viaje.
Estoy seguro que he dejado muchos datos en el tintero, pero no quiero ser demasiado denso y me gustaría que fuerais vosotros los que completarais este artículo contando sobre todo vuestras experiencias, si sois o habéis sido alumnos de un conservatorio, si sois profesores, si estáis interesados en estudiar en alguno, que salidas profesionales te ofrece una titulación aparte de la pedagógica, etc… También he evitado entrar en otros temas más polémicos, que los hay, y muchos, para no marcar al menos por mi parte el debate en determinadas direcciones.
Pienso además que sería muy interesante que nos contarais, aquellos que residís fuera de España, cómo están organizadas las enseñanzas de música oficiales y vuestra opinión sobre ellas.



Ilustración gracias a Santiago Ramos.

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